Bellingham, adelanta la Navidad en el Bernabéu
Bellingham celebrando su gol. Fuente: @realmadrid (X)
El inglés calma las aguas y Mbappé endulza el resultado (2-0) de penalti en un Madrid que necesita las vacaciones para recalcular el rumbo de la temporada.
A veces el fútbol tiene poco de explicación y mucho de fe. Bellingham cumplió el deseo de navidad de más de un madridista dando los tres puntos al equipo antes de las vacaciones. Mbappé recogió el regalo y, desde los once metros, trajo el oro, el incienso y la mirra al Bernabeu. El francés se convirtió en rey igualando el récord de Cristiano Ronaldo con 59 goles en un año natural.
Un Fran García inspirado y un Rodrygo pelón pudieron complicarle la vida al Sevilla en el primer tiempo, pero hay días que las cosas no salen. Ni Mbappé pudo quitarle las gafas al marcador. El Sevilla también sembró, pero no recogió ningún fruto. La puntería del 4-1 al Barça en el Pizjuan no le sirvió en el Bernabéu.
Y, aunque el Bernabéu no viene ni esta en Oriente, tambien cumple deseos. Bellingham y el gol, el gol y Bellingham. El inglés se está reconciliando, poco a poco, con los tres palos y eso es lo que necesita el Madrid. 38 minutos necesitó para peinar un balón imparable para el portero sevillista. Casi dibujado con escuadra y cartabón, se ganó la ovación del estadio y un Hey, Jude de manual.
El Bernabéu pidió roja para Marcao y penalti a Rodrygo, pero ni Alejandro Muñiz en el campo, ni Javier Iglesias en el VAR se sintieron aludidos. El 1-0 tampoco permitió a Courtois quitarse el traje de santo. Por sus guantes pasó la victoria del partido. El Sevilla, en mitad de tabla, necesitaba como el comer los puntos, tanto o más que el Real Madrid, que sigue persiguiendo a un Barça con poco margen de error. Sin embargo, Marcao acabó dejando en la estocada a los suyos en el 67’. Falta a Bellingham, segunda amarilla, tangana del brasileño con el árbitro y al túnel de vestuarios directo.
Con diez sobre el césped, las cosas se le complicaron a los sevillistas todavía más. En el 85, un penalti terminó de rematarles. Mbappé, desde los once metros, no solo sentenció el partido con el 2-0, sino que marcó para igualar a Cristiano Ronaldo como máximo anotador del Real Madrid en un año natural: 59 goles. El castigo pudo ser mayor con un segundo penalti que el colegiado tuvo que ir a revisar al VAR y acabó anulando.
El Bernabéu acabó pidiendo la cuenta al 2025, sin propina, ni chupito, ni café. La victoria en casa deja buen sabor de boca, pero no resuelve las dudas que ha sembrado el equipo. Xabi Alonso tendrá una semanas para dar con la tecla y reenganchar al vestuario, a la afición y a todo el Real Madrid.
