El Real Madrid golea al Mónaco para seguir vivo en Champions
Vinicius, Mbappé y Camavinga celebrando. Fuente: @realmadrid (X)
Mbappé, Mastantuono, Bellingham y Vinicius ponen su firma en el 6-1 en el Bernabéu ante el Mónaco y se reivindica en Champions.
El Real Madrid se regaló una noche de reconciliación en el Bernabéu. Tras semanas de dudas y tensión con la grada, el equipo de Arbeloa firmó una goleada (6-1) rotunda ante el Mónaco que sirvió para recuperar confianza, fútbol y conexión con su gente.
El partido dejó una de esas imágenes que explican más que cualquier análisis. Vinicius, en la primera mitad, falló una acción sencilla cerca de su área y el murmullo comenzó a crecer. Sin embargo, esta vez el estadio reaccionó de otra manera: los aplausos taparon los silbidos. Ya en la segunda parte, el brasileño respondió como mejor sabe, con un gol de enorme calidad y una celebración cargada de simbolismo, abrazándose a sus compañeros y al propio Arbeloa.
Fue el reflejo de un equipo que parece haber dejado atrás su peor momento. El Madrid jugó con energía, verticalidad y, sobre todo, convicción. Desde el inicio se vio a un conjunto decidido, que encontró pronto el camino con un gol de Mbappé a los pocos minutos, señal de que la noche iba a ser diferente.
El Mónaco, frágil y desordenado, apenas pudo resistir el empuje blanco. Aunque generó algunos disparos, nunca dio la sensación de poder competir realmente. El Madrid, en cambio, se mostró sólido incluso con un once poco habitual, con varios centrocampistas actuando fuera de posición y un centro del campo más creativo que físico.
Antes del descanso, el segundo tanto confirmó la superioridad local. Tras la reanudación, el encuentro se convirtió en un festival. Mastantuono firmó una actuación destacada coronada con gol, el propio Mónaco contribuyó con un tanto en propia puerta y Vinicius puso la guinda a su reivindicación personal. Bellingham también se sumó a la fiesta en un tramo final que fue puro disfrute para la afición.
El conjunto francés logró maquillar el resultado con un gol, recordando que los problemas defensivos del Madrid no han desaparecido del todo. Pero esa nota quedó en segundo plano en una noche en la que el equipo volvió a sentirse fuerte.
El Bernabéu despidió a los suyos con aplausos, algo poco habitual en lo que iba de temporada. El Real Madrid, al fin, volvió a disfrutar del presente. Y eso, ahora mismo, es casi tan importante como el resultado.
